viernes, 18 de mayo de 2007

Épica leyenda

Cuenta el mar de una vieja historia, de dos almas que se enmendaron a Poseidón. Dos almas muy distintas, dos almas de diferentes lugares. Pero todo se complicó, las cosas fallaron. Poseidón se enamoró de ella y Calipso de el. Los dos barcos (que les llevarían a su encuentro) hayaron un fatal destino. Ella naufragó y los brazos del mar la acogieron con un profundo abrazo ahogarla y llevarla junto, en el seno del mar. Él fue arrastradohasta una isla desconocida para todo marinero (incluso los más expertos) y allí encontró a una mujer de sublime belleza que le hechizó con la mirada y le hizo olvidar lo que verdaderamente sentía. Y así fue como un gran amor quedoó en el olvido, por el capricho de los dioses. Ahora dicen que sus almas vagan por el mar y las poblaciones vecinas, ayudando a los pobres infortunados que sufren por nop poder conseguir su amor.


No vale mucho la historia pero la escribí en un paseo con mis padres por la playa y guardándolo en el movil^^.

Búscando todavía a la musa de la inspiración de mis historias me despido, Namarie.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Mision : monólogo

A falta de inspiración para seguir meramente decente la historia con la tercera entrega, os dejo aqui un monólogo que hice hace un doce meses o poco más sobre mi antiguo ordenador. Os dejo, ahora atenuad la luz e imaginadme en el escenario del club de la comedia con monólogo y todo.

Tu cuando entras a mi cuarto puedes observar varias cosas.

Una litera, una silla,... Pero de pronto tu mirada se fija en una rara estanteria que hay encima de la mesa con varios muñecos y fotos encima, al acercarte te das cuenta que...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡ES UN ORDENADOR!!!!!!SI SEÑORES ESTE ES MI ORDENADOR, estanteria ULTIMO MODELO.
Al encendrlo no puedes ver nada devido a las fotos y la espesa capa de polvo que se alberga tras de ellas. Una vez solucionado el problema y como todo hijo de vecino intentas(tras previamente haberle dado un par de tortazos para que arrancara)mover el raton , pero tu mano se encuentra con la mesa,lo buscas en un cajon perdido(que mas que buscar un raton parece que estas buscando el arca perdida)lo rescatas a lo mision imposible y consigues conectarlo apartando previamente todas las telarañas de la parte de atras(que ni ella-laraña las superaria, pues ella apenas produce un par de hilitos comparado con lo que tengo yo en casa).
En la pantalla ves que aparece el ms2(os acordais de lo que era, yo lo tengo muy presente)y tienes que introducir el codigo de windows para poder acceder.La version de windows que tiene mi ordenador es lo mejor que tiene mi ordenador.y esto os lo digo muy enserio.Es una version tan novedosa que no la tiene nadia en el mundo mundial.
Esta exclusiva me pertenece, es el ¡windows 3.1!. En ella te encuentras que no tiene word(no me pregunteis como pero hubo un dia que lo borre sin querer.Es cierto y no reniego de mi condicion de patosa.) Al intentar meter un disquet(x descontado la aparente entrada de para el cd es fisticia porque no tiene nada solo fachada aunque ya es algo) la facilidad que encuentras es asombrosa. Como todo el mundo intentas abrir el documento o juego, y te sale un cartelito que dice"la unidad a: no se encuentra disponible. Aceptar o Reintentar". Vas a sacarlo para ver si esta protegido y un vuelco te da al corazon cuando ves que un agujero negro se haya donde deberia estar la disquetera. Te asomas y ves que en el interior el disquet que felizmente se haya reposando sobre la placa base¡¡porque no hay disquetera!!, resignado ya lo sacas como puedes.
Mientras te va entrando un cabreo irrefrenable rebuscas por los escasos ficheros disponibles que te quedan algun juego grabado anteriomente(porque como ya he explicado antes olvídate de escribir), lo encuentras y te pones a jugar.
Cuando derrepente y sin ninguna explicación, misteriosamente al cabo de media hora(y gracias a la gran calidad de mi pantalla que milagrosamente es de color)empieza a distorsionarse la imagen y la figura de tu personaje del juego que te aparece en pantalla evoluciona hasta convertirse en algo parecido a un alien, y sin solución a este misterio la pantalla se te convierte en la sesión codificada del digital+.

Bueno os dejo ya y espero que hayáis disfrutado con este capitulo de expediente x : sucesos paranormales.
Gracias por haber tenido la paciencia de escucharme y hasta el prox paseo.
Namarie

jueves, 10 de mayo de 2007

Un...¿sueño? (segunda entrega)

Habían pasado ya 27 días desde aquella visita, y un ambiente de tranquilidad y alegría se podía notar en cualquier habitabte de la aldea porque aquella noche celebrarían la fiesta del arroz. Tan solo una persona se sentía desdichada.

Airin se encontraba en una habitación acogida en la casa del chico que la ayudó. No tenía ganas de nada, estaba tumbada en la cama mirando al techo y escuchandolos murmullos de la fiesta. Un par de golpes secos en la puerta la sacaqron de su ensimismamieto:
- ¿Se puede pasar?
- Si, claro - Dijo mientras se sentaba al borde de la cama.
- Hola, he pensado que como últimamente te veo un poco deprimida, quizás te vendría bien pasarte por la fiesta de esta noche.
- No se si debo, no llevo mucho tiempo aquí. Además pronto me iré.

El muchacho se acercó y se puso a su vera.
- Razón de más, además seguro que mi hermana tendrá algo bonito que dejarte. Aunque no creo que puedas estar más guapa.

Las mejillas de Airin se ruborizaron un poco, fue a negarse otra vez, pero algo en los ojos del muchacho le llamó la atención. Los tenía rojos, era un rojo casi antinatural, un rojo que muy a su pesar le resultaba muy familiar. Se quedó un rato pensativa...
- Mejor pensado, creo que un poco de distracción no me vendrá mal.

domingo, 6 de mayo de 2007

Un...¿Sueño?

Llevaba varios días caminando, y otra vez volvía a sentir los mismos temblores. Un hormigueo le recorrió todo el cuerpo y la cabeza le parecía estallar. Miró el brillo de la luna reflejado en una charca cercana al camino y cayó sin sentido.

Cuando la muchacha se volvió a despertar estaba muy desconcertada. Ya había amanecio, se hallaba en medio de un frondoso bosque y había varios huesos todavía sangrantes a su alrededor. Se llevó la mano a la boca y al retirarla apareció llena de sangre: "No puede ser, otra vez no"- Se dijo Airin para si misma.

Tan pronto como se pudo tener en pié hechó a correr hasta que sus temblorosos pasos se lo permitieron. Consiguió llegar hasta la entrada de una pequeña aldea, allí la encontró un joven y decidió llevarla al hechicero. La cogió en brazos, aunque a duras penas, porque aunque cansada, el nerviosismo hacía mella en ella y no paraba de moverse. Esto le costó al chico algún que otro rasguño.

El hechicero hizo lo que estuvo en su mano para curarla, tras varias horas de ungüentos e infusiones por fín pudo hablar. Lo poco que pudo balbucear eran palabras sueltas e incomprensibles: "colmillos...", "sangre...", " hambre atroz...", "libertad..."

Cuando estuvo mejor Airin le contó lo que sentía al sabio hechicero. El chico, que se hallaba esperando fuera alcanzó a oir el final de una frase, mientras se acercaban a la puerta para despedirse: "...la bestia que te persigue."

El chico no pudo evitar su reacción y en cuanto salieron, se arrodillóante la muchacha y le prestó juramento: "No temais hermosa dama, porque aunque la vida me cueste acabaré con esa fiera que os acecha."

Los ojos de la chica se abrieron como platos y con una expresión entre la sorpresa y el miedo, miró interrogante al hechicero. Su destino estaba escrito ya, y en un mes encontraría su final.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Esperanza perdida

Clavó la espada en tierra y con los ojos alumbrados por la furia consiguió levantarse para dar el golpe final, no le importaba lo que pudiera pasar pero aquello debía terminar. El cíclope no paraba de asestar golpes que iban hundiendo cada vez más su armadura hasta casi dejarle sin respiración, pero la voluntad y el valor de un guerrero supera cualquier obstáculo físico.

Arremetió contra él, cuando descuidado, el cíclope le dio la espalda con la ilusión de la victoria. Se miró la tripa y vio como una punta plateada asomaba rezumando sangre, pronto desapareció para volver a aparecer cerca del corazón. El cíclope no comprendía, torpemente se dio la vuelta para ver al guerrero tumbado en el suelo y agonizando por el esfuerzo, como si de una tempestad se tratara el cíclope cayó finalmente al suelo.

Tenue, aunque firmemente el clamor de la batalla empezaba a escucharse de nuevo en los oídos del guerrero. Tras la caída del cíclope sus tropas habían renovado sus esperanzas y comprobaron que la victoria, aunque difícil no sería imposible. Las tropas enemigas fueron cayendo poco a poco bajo el yugo de los renacidos, esto dejó una gran pregunta en la mente de nuestro gran héroe, ahora caído: En esa situación ¿Quién eran los verdaderos enemigos?¿Quién merecía ganar? Después de todo ellos acababan de llegar al lugar y pretendían conquistarlo (eso si por orden directa de su rey), los que allí estaban defendiendo el lugar llevaban cientos de años, pero oprimiendo al pueblo. Los que llegaban tenían el ideal claro de libertad, pero la mayoría de los que luchaban en el bando contrario habían ido engañados a la batalla. Y de esa victoria ¿Quien podía alegrarse si ganaba o perdía?¿Cuál podría ser la victoria justa?
Por eso cuando la batalla terminó lo primero que ordenó el guerrero fue que enterraran con honores a todos los caídos en batalla, sin excepción de los enemigos.

domingo, 22 de abril de 2007

Una historia para ser recordada

“ Escuchad, acercaos a mi amigos. Hoy no importa cual sea vuestra casa o linaje, pues os contaré una leyenda que os cautivará a todos...”

Aquel era día de historias en la aldea, y todos estaban especialmente emocionados porque hacía unos tres días que llegó un Eshu y les había prometido a todos contar la leyenda más bella que sus oídos habrían escuchado jamás a cambio de un poco de hospitalidad.

“...Ocurrió hace mucho tiempo atrás, que en unas tierras llenas de encanto y de ilusión nació un corazón lleno de valentía y honor. El sabio mago del reino fue el encargado de ir forjando su alma...”

Se creó un ambiente de gran expectación, e incluso el aire parecía haberse parado a escuchar al honorable Eshu. Un entorno lleno de magia empezaba a hacerse notar y las llamas chisporroteaban con más fuerza.

“...Llegó la última lección de su entrenamiento. En ella, aprendió que no solo existían cuatro elementos, sino que eran seis: El agua, el fuego, la tierra, el aire, la luz y la oscuridad. Tendría que aprender a dominar la sabiduría de los seis si quería convertirse en un mago y caballero, justo y bueno, porque...”

Aquella parte hizo que una expresión de asombro iluminara el rostro de todos los presentes. Hubo varios gestos de asentimiento, e incluso los pookas que estaban a sus juegos dejaron lo que estaban haciendo para prestar atención con sus cinco sentidos.

“...Ya habían pasado varios años de viaje y aventuras, pero ese día le esperaba una nueva sensación, el amor. Habían pasado ya dos días desde la última vez que había podido probar bocado o beber algún trago(En este punto todos los integrantes de la casa Fiona se apiadaron especialmente por el muchacho). Por eso creyó que cuando delante de él apareció aquel vergel, era una mala jugada de sus ojos tras varios días de descanso. Se acercó y todo su cuerpo sintió el frescor que producían aquellas verdes plantas. Siguió adentrándose y se quedó paralizado cuando en un banco cerca del estanque vio a una mujer. Era la más bella que había visto nunca, una diosa ante sus ojos. ...”

Había una mirada soñadora en los ojos de todos los presentes. En los sátiros apareció una luz de lujuria en sus ojos y sonrisa, y las parejas que allí estaban presentes se juntaron un poquito más en un cariñoso abrazo.

“...El clamor de las espadas al chocar se escuchaba en todo el reino. La lucha duraba ya un par de días, pero el mago troll no mostraba ninguna señal de cansancio. La sala en la que se hallaban estaba llena de escombros y las paredes tenían agujeros y sombras de explosiones, arriba en el techo había una jaula de barrotes de oro y dentro se hallaba la razón de la lucha. El lucero que había iluminado la vida del mago, desde el día que se encontraron en aquel oasis, se hallaba atrapado. Los destellos que producía aquella divinidad empezaban a apagarse...”

Los trolls allí presentes estaban henchidos de orgullo ante tanta nobleza en batalla de uno de los suyos. Las lágrimas empezaban a aflorar en los ojos de casi todos los presentes, los redcaps habían borrado la emoción que había producido una batalla tan espectacular y ahora tenían el semblante serio. Los más sorprendente de la situación era que todo, y absolutamente todos estaban en silencio, solo las palabras del Eshu resonaban en el aire y en las mentes de todos los presentes.

“...El enemigo se hallaba ahora muerto en varios pedazos(todos los redcaps sonrieron a la vez), a varios metros la hermosa dama cuidaba en su regazo el cuerpo del mago, que aún restaba algo de vida:
- Siento escapar mi vida, siento que ya no pertenezco a este mundo y he de marchar.
Con lágrimas en los ojos la mujer le contestó:
- No digas eso por favor, no me dejes. Si no estás a mi lado no podré seguir...”

La única dama Shide se llevó la mano al corazón como si se le fuera a salir, y parecía que esas palabras formaran parte de ella desde hacía ya muchísimos años.

“- Gracias a ti he visto uno de los mayores milagros que jamás soñé. – Siguió diciendo el troll. – En tu honor he dado mi vida y orgulloso estoy de tan gran hazaña, pero no te preocupes, estaré contigo siempre y allá arriba te esperaré hasta que sea la hora de volvernos a encontrar. Se que sufres, pero resiste en honor de todos los que han caído y por los que aún viven. Dame un abrazo por favor, siento que ya me llaman.
Tras llorar amargamente varios días al lado de su noble caballero, reunió todas sus fuerzas y decidió enfrentarse a su propio dolor pero siempre llevando el alma del mago en su corazón.

Y así fue como la historia de valor, amor y verdad entre una Shide y un Troll llegó a su fin.”

Hubo un largo silencio (todos se habían quedado sin palabras) y tras él un gran estruendo producido por los aplausos y los vítores que todos dirigían hacia el Eshu.

Le ofrecieron quedarse más tiempo, pero él alegó:
- Lo siento mucho pero todavía tengo muchos lugares que descubrir e historias que aprender. - y mirando fijamente a la Shide añadió – pero seguro que si aprendéis a indagar un poco más en la gente de vuestra aldea descubriréis que estas historias y otras, de mayores fantasías, son tan ciertas como que el mundo gira.

Tras estas palabras se fue alejando poco a poco por el camino.

Aún hoy la historia resuena los oidos de todos los habitantes de la aldea, y una Shide de hermosas facciones que todavía allí vive, se acuesta cada noche murmurando: Dame un abrazo, siento que ya me llaman...

lunes, 16 de abril de 2007

A la orilla de Tossa de mar (un relato de vacaciones)

El joven muchacho lloraba silenciosamente a la orilla del mar. No le importaba que el agua fría le rodeara, porque más frío que el que ahora habitaba en su corazón y más humedad que la que en su alma se hallaba, no podría albergar. Sus lágrimas iban cayendo a la arena y con las idas venidas de la mar iban confundiéndose con el salado gigante.

Una sirena, llamada por la curiosidad de saber porque el mar iba aumentando en tristeza, se acercó tímidamente hacia la cala. Iba escondiéndose en cada pequeño recoveco que las rocas le brindaban a modo de escondite. Llegó a la arena, pero el muchacho no se dio cuenta de nada, ya que tenía las manos sobre la cara y esta casi entre las rodillas. Aún así una leve bruma avanzó para esconderla.

La curiosidad iba aumentando en ella, y eso se reflejaba en su cara. El joven, al cabo de un rato, percibió la bruma, pero no le dio mayor importancia, por eso dio un gran respingo cuando unas frías y musgosas manos apartaron el pelo de su cara. La sirena no comprendió su reacción y, con unos ojos más temerosos que sorprendidos, intentó irse rápidamente, pero al estar tan metida en tierra apenas pudo aletear un poco.

Una vez pasado el susto, el joven la miró fijamente a lo que la sirena también respondió. Una especie de magia creó un vínculo entre ellos que a cada segundo se iba haciendo más fuerte. En ella una sonrisa apareció en sus labios, en él las lágrimas dejaron de brotar y el mundo a su alrededor dejó de girar.

Este magnetismo solo logró ser roto por un canto que vino desde la lejanía del fondo del mar. Un canto que a pesar de ser muy parecido al de los delfines parecía tener una gramática como la del lenguaje humano.

La cara de la sirena se entristeció mucho, tenía que marcharse. Con las manos fue arrastrándose poco a poco, hasta que pudo nadar libremente Aún no había dejado de mirar al muchacho. Ante el miedo de perderla este se hechó al mar. No sabía nadar y menos respirar bajo el agua, pero cuando la sirena le abrazó huyeron todos sus miedos y junos se adentraron hacia la procedencia de aquel canto eterno.